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POESÍA

1. Sufrimos de palabras...

Las que no dijimos
las que no nos gustaron
las que nos nos dijeron
las que gustándonos
no nos volverán a decir

las que esperamos
y no llegaron
las que necesitamos
y no nos dieron

las de apoyo y aliento,
cariño sosiego
las de reproche, queja
las de envidia y miedo

las que dijimos sin pensar
las que pensamos sin decir
las que dijimos sin sentir
las que sentimos no decir

las que están por llegar
las que esperamos y las que
por más que esperemos
no llegarán jamás

las que aprendimos
con el tiempo, por costumbre,
cultura,aburrimiento

las que no aprenderemos
ni en mil años
por torpeza, desidia
o miedo

las que existían antes
de nosotros mismos
y nos recibieron

las de quien dándonos la vida
después decidieron...
el nombre propio
lo que nos faltaba
lo que no nos faltaba
lo que seríamos
o fuéramos
 


2. Las texturas del silencio
Una mañana cualquiera
te levantas y descubres
qué es lo que ocurre
cuando de veras se ama.
Entonces todo se vuelve simple
porque te acercas al sufrimiento del otro,
lo vives en tus propias carnes,
te desgarra el alma,
como si la vida insolente
te pusiera delante
de lo que en realidad
se trataba.

Entonces descubres
las limitaciones.

Y las mides, las rodeas,
las hueles, las piensas,
las lloras, las ninguneas…
como merecen, sin más,
cuando de veras se ama.
Entonces descubres
todos los horizontes posibles
y te lanzas, los sobrevuelas
los admiras, los sueñas,
los vives, los suspiras…
cómo merecen, sin más,
cuando de veras se ama.
El más leve susurro entonces
es a la vez herida y caricia,
la más leve mirada a la vez
aprecio y venganza,
el más leve silencio
a la vez insulto o alabanza,
el más leve aroma
sueño o repugnancia.
Luego, porqué todo llega,
el silencio se acerca, nos mira a la cara.
Y en ese tiempo, tiempo de templanza,
tiempo en que todo calla,
es cuando mil texturas nos amparan.
Texturas hechas de emoción y piel,
de arena, nostalgia, agua,
texturas hirientes que sangran
el dolor del otro y el propio,
que nos recuerdan donde está
ineludiblemente nuestro hogar,
nuestro corazón, como en un mapa.
Texturas tejidas en otro tiempo,
forjadas a fuego lento mil madrugadas,
más tarde fundidas, deshilachadas,
texturas del silencio después
quizás imposibles o para siempre,
cuando de veras amas.

 
3. La cita
 
He venido para quedarme
y para que te quedes conmigo,
he venido para no estar solo y
que nunca más estés sola

He venido porqué te quiero
y para que me quieras
he venido porqué me amas
y para amarte

Y en este estado de las cosas
quedarnos, acompañarnos,
querernos, amarnos.
 


4. He pedido
 
He pedido al otoño para ti
sus colores prestados
por si vinieras a hablarme
sin caricias en las manos


He pedido a la primavera para ti
sus reflejos prestados
por si vinieras a mirarme
sin luz en los ojos
 
He pedido al verano para ti
su calor prestado
por si vinieras a amarme
sin cariño en tus labios

He pedido al invierno para ti
su soledad prestada
por si vinieras a esperarme
sin tiempo en tu alma

Y para mi sólo pido
que la tristeza
la fecunda tristeza...
de este último año
emprenda vuelo
hacia otro nido,
hacia otro cuadro