2. Las texturas del silencio
Una mañana
cualquiera
te levantas
y descubres
qué es lo que ocurre
cuando de veras se ama.
qué es lo que ocurre
cuando de veras se ama.
Entonces
todo se vuelve simple
porque te
acercas al sufrimiento del otro,
lo vives en tus propias carnes,
te desgarra el alma,
como si la vida insolente
te pusiera delante
de lo que en realidad
se trataba.
lo vives en tus propias carnes,
te desgarra el alma,
como si la vida insolente
te pusiera delante
de lo que en realidad
se trataba.
Entonces
descubres
las limitaciones.
las limitaciones.
Y las mides,
las rodeas,
las hueles, las piensas,
las lloras, las ninguneas…
como merecen, sin más,
cuando de veras se ama.
las hueles, las piensas,
las lloras, las ninguneas…
como merecen, sin más,
cuando de veras se ama.
Entonces
descubres
todos los
horizontes posibles
y te lanzas, los sobrevuelas
los admiras, los sueñas,
los vives, los suspiras…
cómo merecen, sin más,
cuando de veras se ama.
y te lanzas, los sobrevuelas
los admiras, los sueñas,
los vives, los suspiras…
cómo merecen, sin más,
cuando de veras se ama.
El más leve
susurro entonces
es a la vez herida y caricia,
la más leve mirada a la vez
aprecio y venganza,
el más leve silencio
a la vez insulto o alabanza,
el más leve aroma
sueño o repugnancia.
es a la vez herida y caricia,
la más leve mirada a la vez
aprecio y venganza,
el más leve silencio
a la vez insulto o alabanza,
el más leve aroma
sueño o repugnancia.
Luego,
porqué todo llega,
el silencio
se acerca, nos mira a la cara.
Y en ese tiempo, tiempo de templanza,
tiempo en que todo calla,
es cuando mil texturas nos amparan.
Y en ese tiempo, tiempo de templanza,
tiempo en que todo calla,
es cuando mil texturas nos amparan.
Texturas
hechas de emoción y piel,
de arena, nostalgia, agua,
texturas hirientes que sangran
el dolor del otro y el propio,
que nos recuerdan donde está
ineludiblemente nuestro hogar,
nuestro corazón, como en un mapa.
de arena, nostalgia, agua,
texturas hirientes que sangran
el dolor del otro y el propio,
que nos recuerdan donde está
ineludiblemente nuestro hogar,
nuestro corazón, como en un mapa.
Texturas tejidas en otro
tiempo,
forjadas a fuego lento mil madrugadas,
más tarde fundidas, deshilachadas,
texturas del silencio después
quizás imposibles o para siempre,
cuando de veras amas.
forjadas a fuego lento mil madrugadas,
más tarde fundidas, deshilachadas,
texturas del silencio después
quizás imposibles o para siempre,
cuando de veras amas.
3. La cita
He venido para quedarme
y para que te quedes conmigo,
he venido para no estar solo y
que nunca más estés sola
He venido porqué te quiero
y para que me quieras
he venido porqué me amas
y para amarte
Y en este estado de las cosas
quedarnos, acompañarnos,
querernos, amarnos.
y para que te quedes conmigo,
he venido para no estar solo y
que nunca más estés sola
He venido porqué te quiero
y para que me quieras
he venido porqué me amas
y para amarte
Y en este estado de las cosas
quedarnos, acompañarnos,
querernos, amarnos.
4. He pedido
He pedido al otoño para ti
sus colores prestados
por si vinieras a hablarme
sin caricias en las manos
He pedido a la primavera para ti
sus reflejos prestados
por si vinieras a mirarme
sin luz en los ojos
He pedido al verano para ti
su calor prestado
por si vinieras a amarme
sin cariño en tus labios
He pedido al invierno para ti
su soledad prestada
por si vinieras a esperarme
sin tiempo en tu alma
Y para mi sólo pido
que la tristeza
la fecunda tristeza...
de este último año
emprenda vuelo
hacia otro nido,
hacia otro cuadro